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Introducción al Sistema Neuroendocrino
¿Qué hace el sistema neuroendocrino?

El corazón utiliza señales electroquímicas para controlar el ritmo cardíaco al cual el se contrae. Esto lo realiza utilizando agrupaciones de “células marcapaso” cuyas señales mantienen un ritmo interno independiente del cuerpo. Sin embargo, durante el descanso el ritmo se mantiene ligeramente más rápido de lo generalmente se requiere. El sistema neuroendocrino usualmente disminuye este ritmo, pero así mismo lo puede elevar utilizando señales eléctricas o químicas (durante el ejercicio o el estrés). El sistema neuroendocrino (neuro – nervio; endocrino – hormona) es una compilación de entradas del sistema nervioso así como de glándulas a través del cuerpo que secretan químicos. Ambos usualmente trabajan en conjunto para producir cambios transitorios o crónicos en el cuerpo. Utilizando señales nerviosas u hormonas, el sistema neuroendocrino cambia las actividades celulares que alteran el diámetro de los vasos sanguíneos, el ritmo cardíaco y la fuerza de contracción, inclusive la cantidad de fluido que el cuerpo retenga.

¿Cómo funciona el sistema neuroendocrino?

Este sistema funciona como una serie de complejos chequeos y balances del corazón y el sistema circulatorio en una manera muy similar a un termostato. Un termostato detecta cambios de temperatura y tiene un rango máximo y mínimo de temperatura permitido. Cuando la temperatura en un cuarto cae por debajo de lo mínimo, el termostato indica a la calefacción que se encienda y eleve la temperatura del cuarto. Cuando se ha agregado calor, se alcanza el límite máximo de temperatura, el termostato indica a la calefacción que se apague. En una manera muy similar el sistema neuroendocrino monitorea ciertas variantes en nuestro cuerpo y hace ajustes cuando las variantes no se encuentran en el rango adecuado. Al observar el diagrama abajo, piensa al cerebro como un “termostato” detectando cambios, mientras que los órganos actúan para cambiar de acuerdo a los que el cerebro les indique. Mueve el mouse sobre cada símbolo para identificarlo y su función en la regulación neuroendocrina:

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  • El sistema nervioso recibe la señal de que la presión arterial está fallando. Para asegurar la supervivencia de la persona, el cerebro manda señales al corazón, riñones y arterias, cada uno de los cuales juega un papel relevante en desviar el flujo de sangre hacia los órganos más importantes del cuerpo y mantener la presión arterial.
  • Como respuesta a estas señales del cerebro, el corazón palpita más rápido y con más fuerza. Esto aumenta la presión de la sangre que circula por el cuerpo. Enseguida, el corazón envía retroalimentación al cerebro, informándole de los cambios que se han generado y deteniendo la intervención del sistema nervioso.
  • Las señales del cerebro estimulan las glándulas adrenalinas (parte del sistema endocrino que se localiza en la sección superior de cada uno de los riñones) para que secreten epinefrina (generalmente conocida como adrenalina) y norepinefrina al flujo sanguíneo. Cuando estas sustancias llegan a los órganos indicados, alteran su actividad.
  • Como respuesta a las señales del cerebro, las arterias ayudan a la presión arterial del cuerpo cambiando la resistencia arterial por flujo. Estos cambios en el tono vascular desplazan la sangre de los músculos hacia los órganos internos, ya que la salud de estos órganos tiene un efecto directo en la supervivencia. Las arterias mandan retroalimentación al cerebro, informándole los cambios.

Este diagrama representa un “circuito de retroalimentación.” Así como el cerebro envía señales para alterar la actividad en el corazón, vasos sanguíneos, y las glándulas adrenérgicas; también recibe información cuando la condición ha sido adecuadamente cambiada. Cuando recibe esta información (demostrada por las flechas azules que van desde el corazón y las arterias hacia el cerebro), va a disminuir su influencia y permitir que el sistema funcione más independientemente. Este ejemplo presentado anteriormente es un ejemplo de un circuito de retroalimentación negativa, ya que reacciona de manera opuesta a la situación y produce un rango umbral. Desafortunadamente, los cambios realizados por este sistema no son necesariamente beneficiosos a largo plazo. Imagínese que el termostato en el ejemplo anterior es reajustado a un nivel mayor del deseado. Una vez que se encienda la calefacción, no va a poder recibir señales de que el cuarto está demasiado caliente y va a continuar introduciendo calor al cuarto hasta que se alcance la nueva temperatura reajustada. De manera similar, si el cerebro no recibe una adecuada señal para “apagarse”, este va a continuar elevando la presión arterial innecesariamente. Si continúa así, la función cardíaca se convertirá inefectiva, además de la estimulación persistente del sistema nervioso conllevará a condiciones que agoten al corazón resultando en una insuficiencia. Este sistema no es perfecto, bajo condiciones normales le permite al cuerpo una gran cantidad de flexibilidad. Ya sea en el reposo o durante la actividad, la retroalimentación neuroendocrina funciona como una vía para las cambiantes necesidades del cuerpo. * Parte o la totalidad de esta página ha sido traducida utilizando Google Translate, y puede contener algunos errores gramaticales.